El lunes mi trabajo me llevaba por tierras
Vallisoletanas, haciendo noche en
Valladolid, el lunes me
calzé las zapas para realizar un recorrido que ya alguna otra vez he realizado, a la orilla del
Río Pisuerga hasta los pinares completando 10 km, que no me supieron a gloria, este no fue el
día que
mereció la pena salir a entrenar, que mal me
encontré, fatal fatal, no
había forma de coger un ritmo decente, no se si fue el calor 24º, o mi cuerpo que no
quería ponerse a funcionar, el caso es que fue uno de esos
días en los que te planteas, si estas entrenando bien, o que pasa?, porque realmente iba echo una "
full ", pero bueno, trabajo echo, 10 km a 5:30,
duchita relajante y a descansar.

foto de paupatri.blogspot.com.
Sin embargo hoy a sido otra cosa, he conocido un sitio precioso, ideal para patearlo, una maravilla, de los parajes que merece la pena conocer y si es corriendo por el, mucho mejor. En Zamora, a tan solo 1,5 km del centro urbano, se encuentra el bosque de Valorio, el verdadero pulmón de la ciudad de Zamora, 800.000 m cuadrados, con una vegetación formada por varios ecosistemas, osea que hay todas clase de arboles. En año 2005, mediante la ampliación del servicio privado, la UTE Zamora Verde se hizo cargo de la conservación de 450.000 m2 y a su vez el servicio de parques y jardines de Zamora de los 350.000 m2 restantes, esta cuidado vamos. Después de un buen chaparrón, con truenos y relampagos incluidos, pasajero claro esta, se venia venir hacia un calor tremendo a la 6 de la tarde, me calzaba de nuevo las zapatillas alrededor de las 7:30 pm, bajada de 1,5 km y ya estaba en el parque, no se si sera el ambiente tan propicio para correr, es caso es que mis piernas hoy querían correr, como es natural no he podido recorrerme el bosque entero... jeje, pero he realizado un rodaje de 14 km en 1h 07 min que me a sabido a gloria, por el sitio y por el resultado, la pájara del Lunes me tenia un poco intranquilo, el final claro esta, tocaba subir al hotel ese 1,5 km que antes fue de bajada, y la verdad es que las piernas iban bien. El caso, que hoy es uno de esos días que merece la pena haber salido a correr, tanto es así que me estoy planteando seriamente madrugar mañana, para darme otra vueltecita por allí.
Unas fotos del bosque: